HUACO WACRACHUCO:
TESTIMONIO CULTURAL PREÍNCA
Los wacrachucos se desarrollaron en un amplio territorio que comprendía la actual sierra norte y parte de la ceja de selva huanuqueña, alcanzando notoriedad en el Intermedio Tardío (1000 d.C. a 1450 d.C.); colindaba con los Chachapoyas, Huamachucos y Guanucos.
Según el arqueólogo Julio C. Tello, «la región de los huacrachucos fue de la civilización Chavín, ya que ésta se expandió por toda la cuenca del Marañón, sobre todo en la región contigua a la floresta» [1]. José Varallanos afirma que la nación de los huacrachucos la integraban tribus belicosas como los Antas, Paucaricras, Callanas, Orejones, etc.; además sostiene: «el suelo de los huacrachucos fue el crisol de viejas civilizaciones que florecieron también en otras zonas de la cuenca alta y media del río Marañón» [2].
Últimamente, con base en el hallazgo de innumerables vestigios preincaicos, el reconocimiento de los diversos sitios arqueológicos y la información recopilada durante más de 25 años de trabajo, el investigador y educador marañonense Merarí Salazar Campos formula la tesis de un desarrollo regional de la nación de los wakrachucos: «hace aproximadamente 12,000 años se produjo una explosión demográfica en el territorio de las actuales provincias huanuqueñas de Marañón y Huacaybamba, dando origen con el transcurrir del tiempo a la Cultura Wakrachuco, cuya arquitectura, cerámica y tallados en piedra siguieron un proceso evolutivo hasta alcanzar la perfección en Chavín de Huántar (1500 a. C.)» [3].
Hasta la primera mitad del siglo XX se ponía en duda su existencia, inclusive en los círculos académicos se deslizó la idea de que los wakrachucos eran solo una invención del cronista Garcilaso de la Vega; pero un hecho trascendental dio término a toda controversia: el hallazgo de un huaco representativo de los indomables wakrachucos.
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Toma de 1993, en el parque Santo Domingo (Huacrachuco - Marañón), por el sociólogo, educador y poeta Esdras Gamarra Ponte. |
Así, el huaco wakrachuco muestra un acabado artístico de significado complejo, con notable preocupación en los detalles: color y expresión dominante del rostro; la nariz grande y gruesa que denota autoritarismo; las orejeras como radares que simbolizan el poder de escucharlo todo; y el tocado o sombrero nos cuenta de su raza y el origen de su nombre: "wakrachuco", sombrero con cuernos, que deriva de "wakra", cuerno, y de "chucu", sombrero.
«Los cuernos seguramente son de un venado tierno (cuando aún no se ramifican), la cara superior es de un venado, encima del cual va un sombrero», señala el sociólogo y educador marañonense Esdras N. Gamarra Ponte [4].
Este famoso ceramio lo halló en su chacra un campesino de Huachaj (anexo del distrito de Huacrachuco, Marañón, Huánuco), hace aproximadamente 60 años; de él lo adquirió el huacrachuquino José Reynoso [5].
En relación a este tema, es muy enriquecedora la opinión del arqueólogo, antropólogo y educador Luis Guillermo Lumbreras Salcedo, quien viene impulsando una nueva forma de entender y estudiar la arqueología, cuyo campo de acción tiene que ver con procesos de desarrollo y relaciones sociales.
«Cuando un arqueólogo excava una tumba, lo que rescata en realidad son eventos, hechos sociales concretos, donde intervinieron muchas personas, reales» (...) «Un ceramio es el resultado de un proceso de trabajo muy largo donde interviene mucha gente. Primero, las personas que extraen la arcilla porque saben de donde obtener arcilla, de qué tipo, qué aditamentos se requieren para que no sea grasoso, etc; segundo, los que transforman el recurso natural en materia prima, en un objeto preparado para ser utilizado en el proceso de producción; asimismo, encontramos una serie de relaciones específicas entre estos productores y, por ejemplo, sus antepasados, porque ellos no nacieron sabiendo cómo se hace un vaso de arcilla, aprendieron del entorno social en el cual viven» (...) «Entonces, la relación que se establece en los materiales que rescatamos los arqueólogos, es una relación que se establece
con el pasado, que son los antecedentes de trabajo acumulado, y luego con el trabajo de uno mismo, que está añadiendo un componente activo nuevo» [ 6].

[1] Historia de Huánuco, José Varallanos, Buenos Aires, Argentina, 1959, p. 72.
[2] Historia de Huánuco, José Varallanos, Buenos Aires, Argentina, 1959, p. 73.
[3] Merarí Salazar - Arqueología y Turismo en Huacrachuco, Interviú con Merarí Salazar, Florencio Goicochea, 9 de setiembre 2020, https://www.youtube.com/watch?v=Lfqmpl3nTXw&t=659s
[4] Apuntesmhp.es.tl/Los-huacrachucos.htm. Huacrachuco - Marañón en el Recuerdo, Esdras N. Gamarra Ponte.
[5] Ibid
[6] Artículo «Arqueología científica social. Balance y perspectivas», Luis Guillermo Lumbreras, en Cátedra Julio C. Tello, Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, 2010, p.p. 214-215.
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